Dinero y Felicidad

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Cuando se habla de la relación que existe entre el dinero y la felicidad la gente suele asumir distintas opiniones, una postura puede ser la de equiparar ambos elementos y considerar que felicidad y dinero son básicamente la misma cosa, hay quienes opinan que el dinero puede ser un medio para alcanzar la felicidad, pero que no es lo mismo que esta, y finalmente existen quienes sostienen que de hecho la felicidad implica el desapego a lo económico y material.

Dinero y felicidad 2

Desde luego que cada quien tiene sus argumentos y motivos para definir su opinión al respecto, así que más que criticar o defender alguna de estas posturas, se intentarán explorar algunos de los significados más comunes que adquiere el dinero en la vida de las personas, y cómo ese significado está relacionado con la idea de felicidad que cada uno de nosotros pueda tener.

Para iniciar debemos partir del valor que el dinero tiene en nuestra época y en nuestra sociedad, dentro del contexto capitalista en el que nos desenvolvemos, la generación y acumulación de dinero tiene un valor fundamental para el funcionamiento de la economía global. En realidad,  por el mero hecho de vivir en una sociedad que funciona según estas reglas económicas, todos tenemos idea del valor que tiene el dinero, a dicho valor social se agrega el significado personal que para cada uno tiene el dinero.

Por otro lado está la idea que cada uno tiene acerca de la felicidad, y esta puede ser tan variable que sería imposible de abarcar o definir categóricamente, así que partiendo de la generalidad de que como humanos somos seres sociales, propondré la idea de que un elemento importante de la felicidad es sentirse querido y amado por los demás, además así podemos observar con mayor claridad el rol que juega el dinero para conseguir este ideal.

Por ejemplo, hay quienes consideran que el valor de las cosas y/o de las personas es transferible de unos a otros, no es que lo piensen así, pero se comportan como si ellos adquirieran para sí mismos el valor que la sociedad le da a ciertos objetos materiales. En casos extremos ciertas personas definen su valor personal a través del valor comercial o de estatus que le provean sus posesiones o relaciones.

Lo problemático de esta relación entre dinero y felicidad es que lo valioso no deja de ser lo económico, y si la persona no encuentra otras formas de sentirse feliz posiblemente desarrolle un sentimiento de vacío y depresión profunda. En este caso, el dinero y su valor tienen un significado bastante concreto, algo así como “vales lo que tienes”, algo similar a la idea de que dinero y felicidad son la misma cosa.

Otra posibilidad es que aquello que nos haga sentir valiosos sea nuestra capacidad de generar dinero, es decir no tanto la cantidad que tenemos en el banco, sino el ser capaces de lograr aquello que nos proponemos. Por ejemplo, el valor de un auto no estaría determinado por su costo económico, sino por el esfuerzo y satisfacción de logro que a cada uno le representó poder adquirirlo.

No vales por lo que tienes, sino por tu capacidad para conseguirlo. Estas personas pueden ser muy determinadas, trabajadoras y autosuficientes, pero en la medida en que su felicidad personal está determinada por su capacidad de logro, pueden llegar a ser trabajadores compulsivos y a dejar de lado otras cosas importantes, además de que el fracaso o la frustración pueden ser devastadoras porque les quitan aquello en lo que han sustentado su valor personal. Son personas que también tienden a demostrar su afecto a través de cosas materiales o de hacerse cargo económicamente de otros, el problema surge cuando no se logran integrar más aspectos que sumen a su valor personal y viven convencidos de que su valor propio, y para los demás está en su capacidad de generar.

Finalmente entre aquellos quienes consideran que la felicidad se alcanza mediante el desapego a lo material y económico existe una porción que alcanzan una trascendencia personal y espiritual que los hace sentir felices consigo mismos, y felices con los demás. Ven en el valor del dinero una falsa promesa de felicidad que los desvía del camino elegido de encontrar su valor internamente y a través de una comunión con los demás. Pero eso implica un proceso de intensa introspección y duelo por aquello que se deja atrás, no es cosa fácil, ni rápida.

En contraparte, hay quien se escuda bajo esta filosofía para dar una explicación racional a una situación económica que les resulta insatisfactoria como un intento de tranquilizarse, pero sin que sea genuinamente una vía elegida para alcanzar la felicidad. La diferencia radica en que el primer grupo está en paz con la forma de vida ostentosa que otros pueden llegar a elegir, justamente porque lo ven como una elección, mientras que el segundo grupo más bien siente rencor e incluso una envidia silenciosa hacia aquellos que tienen más que él.

Al final de cuentas, el dinero puede adquirir infinidad de significados para cada persona en función de su carácter, su experiencia de vida y sus ideales, lo  mismo sucede con lo que cada quien entiende como felicidad, lo importante es que cada uno pueda reflexionar sobre estos aspectos y cuestionarse a sí mismo si los significados que posee acerca del dinero y de la felicidad son los que mejor le hacen sentir.


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